Questão
Simulado Nacional
2021
Fase Única
VER HISTÓRICO DE RESPOSTAS
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La envidia y el cerebro del envidioso 

Lo que más y mejor caracteriza a la verdadera envidia es el deseo de que el otro, el envidiado, no tenga lo que tiene, de que no sea verdad que lo tenga, de que no sea cierto su éxito o no sea tanta como parece su riqueza material 

Si le molesta que promocionen o le suban el sueldo a una compañera de trabajo, si sufre porque a un colega le dan un premio o le aceptan un importante proyecto, si no le gusta que los hijos de sus parientes saquen buenas notas, o que su amiga vaya siempre elegantemente vestida, si le inquieta que su compañero tenga una pareja guapa y atractiva, si le quita el sueño que el equipo de fútbol de su vecino gane un campeonato, o que su partido político, el de él, gane las elecciones, si le ocurre todo o alguna de esas y otras parecidas cosas, es muy posible que lo que usted tenga sea envidia, envidia pura y dura. 

Pero la envidia no es desear lo que tienen los demás, cosa bastante natural, sobre todo cuando uno tiene poco. Lo que más y mejor caracteriza a la verdadera envidia es el deseo de que el otro, el envidiado, no tenga lo que tiene, de que no sea verdad que lo tenga, de que no sea cierto su éxito o no sea tanta como parece su riqueza material. La verdadera envidia se centra imaginativamente en el otro, en el envidiado, más que en uno mismo. La envidia se lleva solo por dentro, en la intimidad subjetiva, pues su manifestación podría parecer y sentirse como una declaración de inferioridad. El envidiado, por su parte, muchas veces ni se entera de que lo es, siendo el envidioso el que verdaderamente lo pasa mal. La envidia puede ser más fuerte y corrosiva cuando se genera de arriba abajo, es decir, cuando es el superior quien envidia al inferior, una envidia que puede agravarse cuando el inferior es más joven, o más listo, o más guapo. Envidias de ese tipo se dan especialmente en el trabajo y en todas las relaciones sociales jerarquizadas. Verse superado por un inferior es siempre muy doloroso, salvo en las situaciones en que el superior pueda atribuirse todo o parte del éxito y atributos del subordinado. 

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Cómo reaccionamos a la envidia 

La envidia benigna, la que solemos considerar sana, al igual que la admiración, puede motivar a mejorar uno mismo, pero la envidia maligna se relaciona con la deshonestidad y con la conducta inmoral, y a lo que tiende siempre es a derrotar y a hacer caer al envidiado. Es una inagotable y permanente fuente de hostilidad hacia el envidiado. Cuando envidiamos tratamos de convencernos a nosotros mismos de que no es tanto lo que tiene el envidiado, es decir, tratamos de infravalorar sus logros o su éxito. “En realidad su trabajo no es tan bueno, pues los hay mejores”, o “no es tan inteligente como parece” o “no es tanto lo que le tocó en la lotería y pronto se lo gastará”, o “su novio en realidad no es tan guapo como dicen”, entre otras muchas sentencias y consideraciones de similar naturaleza que podemos argüir tratando siempre de aliviar la propia envidia. Podemos también quejarnos, hipócritamente, de que el envidiado lo que vende es humo, cuando lo que de verdad no nos gustaría es que vendiera fuego. Si conseguimos convencernos de lo que decimos, lo cual muchas veces no es más que engañarnos a nosotros mismos, nos sentimos mejor.  

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'Schadenfreude' (Alegría maliciosa) 

Pero lo más especial llega cuando el envidiado fracasa, pues es entonces cuando aparece la imagen especular de la envidia en todo su esplendor: la alegría y el regodeo del envidioso por el fracaso del envidiado. Un sentimiento para el que los alemanes han acuñado un término que ya ha sido adoptado también en otras lenguas: Schadenfreude (alegría maliciosa). Es ese tipo de alegría que uno siente cuando al empollón de la clase le suspenden una asignatura, o cuando al líder rival que nos superó en las elecciones no le van bien las cosas y se le fractura su partido, o cuando fracasa el compañero de partido que nos ganó las elecciones primarias, o cuando al listo y prepotente del laboratorio le rechazan la publicación de un trabajo. Es, en buena medida, lo que sienten los hinchas del Barça cuando pierde el Madrid, o los del Madrid cuando pierde el Barça. 

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Disponible en: https://elpais.com/elpais/2018/04/13/ciencia/1523613742_991399.html 

O Schadenfreude é o sentimento que:
A
Evidencia o prazer de tomar aquilo que é do outro.
 
B
Mostra o contentamento sobre as perdas de alguém.
 
C
Desmoraliza aquele que é o objeto de inveja.
 
D
Intensifica as ações para a destruição da moral de alguém.
 
E
Desperta a vontade de ser aquela pessoa.